Queridas familias de esta enorme «corriente de Gracia».
Compartimos algunos puntos de esta reflexión del cardenal Raniero Cantalamessa que nos llega hoy día en el que celebramos el día de la Sagrada Familia.
En la segunda lectura san Pablo dice: «Mujeres, sed sumisas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced en todo a vuestros padres, porque esto es grato a Dios en el Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que se vuelvan apocados». En este texto se presentan las dos relaciones fundamentales que, juntas, constituyen la familia: la relación esposa-esposo y la relación padres-hijos. De las dos relaciones la más importante es la primera, la relación de pareja, porque de ella depende en gran parte la segunda, la de los hijos.
Leyendo con perspectiva moderna aquellas palabras de Pablo, de inmediato salta a la vista una dificultad. Pablo recomienda al marido que «ame» a la mujer (y esto está bien), pero después recomienda a la mujer que sea «sumisa» al marido, y esto, en una sociedad fuertemente (y justamente) consciente de la igualdad de sexos, parece inaceptable.
Sobre este punto san Pablo está, al menos en parte, condicionado por la mentalidad de su tiempo. Con todo, la solución no es eliminar de las relaciones entre marido y mujer la palabra «sumisión», sino en todo caso hacerla recíproca, como recíproco debe ser también el amor. En otras palabras: no sólo el marido debe amar a la mujer, sino que también la mujer al marido; no sólo la mujer debe ser sumisa al marido, sino también el marido a la mujer. La sumisión no es sino un aspecto y una exigencia del amor. Para quien ama, someterse al objeto del propio amor no humilla, sino que le hace feliz. Someterse significa, en este caso, no decidir solo; saber a veces renunciar al propio punto de vista.
El amor exige comunión, intercambio interpersonal, requiere que haya un «yo» y un «tú». Por eso el Dios cristiano es uno y trino. En Él coexisten unidad y distinción: unidad de naturaleza, de voluntad, de intención, y distinción de características y de personas. Precisamente en esto la pareja humana es imagen de Dios. La familia humana es reflejo de la Trinidad.
Marido y mujer son, en efecto, una sola carne, un solo corazón, una sola alma, aún en la diversidad de sexo y de personalidad. Los esposos están uno ante otro como un «yo» y un «tú», y están frente a todo el resto del mundo, empezando por los propios hijos, como un «nosotros», como si se tratara de una sola persona, pero ya no singular, sino plural. «Nosotros», o sea, «tu madre y yo», «tu padre y yo». Así habló María a Jesús, después de encontrarle en el templo.
Sabemos bien que éste es el ideal y que, como en todas las cosas, la realidad es con frecuencia bastante diferente, más humilde y más compleja, a veces incluso trágica. Pero …nada tiene la fuerza de atracción que posee el ideal.
Queremos compartir con vosotros, hermanos y hermanas de esta “corriente de gracia”, todas las catequesis del Papa Francisco dedicadas al discernimiento que él mismo define como «un acto importante que concierne a todos, porque las elecciones son una parte esencial de la vida. Discernir las decisiones. Uno elige la comida, la ropa, un curso de estudio, un trabajo, una relación. En todos ellas se realiza un proyecto de vida, y también se concreta nuestra relación con Dios.» (AG 31/8/2022)
Eso quiere decir que esta formación nos conviene a todos, no sólo a unos pocos, ni tampoco podemos reducir el discernimiento para algunos momentos de nuestra vida. Buscar y cumplir la voluntad de Dios es un trabajo que dura toda una vida.
Recordemos que, en palabras del P. Laurent Fabre, «San Ignacio vivió una experiencia de la renovación espiritual en el Espíritu Santo». Y esta experiencia la tenemos que seguir viviendo cada uno de nosotros, cada día.
«un acto importante que concierne a todos, porque las elecciones son una parte esencial de la vida. Discernir las decisiones. Uno elige la comida, la ropa, un curso de estudio, un trabajo, una relación. En todos ellas se realiza un proyecto de vida, y también se concreta nuestra relación con Dios.»
Esperamos que el Espíritu Santo, a través de este material, te ayude a mantenerte siempre en continua renovación espiritual. Así sea.
Cada día debemos alimentar la vida cristiana vivida en el Espíritu. De ahí que el SNC CHARIS difunda las predicaciones y enseñanzas del Cardenal Raniero Cantalamessa y os anime a todos a leerlas y compartirlas.
En su primera predicación de Adviento 2022, el cardenal nos habla de la fe. He aquí un extracto.
La fe, la esperanza y la caridad son el oro, el incienso y la mirra que nosotros, los Reyes Magos de hoy, queremos llevar como regalo a Dios que “viene a visitarnos desde lo alto”.
¡Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas, va a entrar el Rey de la gloria. – ¿Quién ese Rey de la gloria? – El Señor, Dios de los ejércitos. Él es el Rey de la gloria. Salmo 23
En la interpretación espiritual de los Padres y de la liturgia, las puertas de las que habla el salmo son las del corazón humano: “Bienaventurado aquel a cuya puerta llama Cristo”, comentaba san Ambrosio.
La gran puerta que el hombre puede abrir o cerrar a Cristo es una y se llama libertad. Sin embargo, ella se abre de tres maneras distintas, o como tres puertas: la fe, la esperanza y la caridad. Todas son puertas especiales: se abren por dentro y por fuera al mismo tiempo: con dos llaves, una de las cuales está en manos del hombre, la otra de Dios, el hombre no puede abrirlas sin la ayuda de Dios y Dios no quiere abrirlas sin la colaboración del hombre.
La fe cristiana, por tanto, no consiste sólo en creer en Dios; consiste en creer también en aquel a quien Dios ha enviado. Cuando, antes de realizar un milagro, Jesús pregunta: “¿Crees?” y, después de haberla cumplido, afirma: “Tu fe te ha salvado”, no se refiere a una fe genérica en Dios (esa se daba por supuesta en todo israelita); se refiere a la fe en él, en el poder divino que le ha sido otorgado.
Esta es ahora la fe que justifica a los pecadores, la fe que da a luz una nueva vida. Se sitúa al final de un proceso del que San Pablo, en el capítulo 10 de la Carta a los Romanos, traza, casi visualmente, las diversas fases, dibujándolas en el mapa del cuerpo humano. Todo comienza, dice, por los oídos, por escuchar el anuncio del Evangelio: “La fe viene de la escucha”. De los oídos, el movimiento pasa al corazón, donde se toma la decisión fundamental: “con el corazón se cree”. Desde el corazón, el movimiento sube a la boca: “con la boca se hace la profesión de fe”. El proceso no acaba ahí, sino que -desde los oídos, el corazón y la boca- pasa a las manos. Sí, porque “la fe se hace operativa en la caridad”, dice el Apóstol (Gál 5, 6). “No se llega a la fe -dice san Gregorio Magno- a partir de las virtudes, sino a las virtudes a partir de la fe”.
En este punto, surge una pregunta muy actual. Si la fe que salva es la fe en Cristo, ¿qué pensar de todos aquellos que no tienen posibilidad de creer en él?
Desde hace algún tiempo existe un diálogo entre religiones, basado en el respeto mutuo y el reconocimiento de los valores presentes en cada una de ellas. En la Iglesia Católica, el punto de partida fue la declaración “Nostra aetate” del Concilio Vaticano II, pero una orientación similar es compartida por todas las Iglesias cristianas históricas. Con este reconocimiento, se ha afirmado la convicción de que incluso las personas fuera de la Iglesia pueden salvarse. Jesús es “el salvador del mundo” (Jn 4,42); el Padre envió al Hijo “para que el mundo se salve por él” (Jn 3,17): ¡el mundo, no unos pocos en el mundo!
Quien no ha conocido a Cristo, sino que actúa en base a su propia conciencia (Rm 2, 14-15) y hace el bien al prójimo (Mt 25, 3 ss.) es aceptable a Dios. En los Hechos de los Apóstoles escuchamos, de boca de Pedro, esta solemne declaración: “Ahora comprendo con toda verdad que Dios no hace acepción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea” (Hch 10, 34-35).
La razón principal de nuestro optimismo no se basa, sin embargo, en el bien que pueden hacer los adherentes a otras religiones, sino en la “gracia multiforme de Dios” (1Pt 4, 10). Dios tiene muchas más formas de salvar de las que podemos pensar. Instituyó “canales” de su gracia, pero no se ligó a ellos. Uno de estos medios “extraordinarios” de salvación es el sufrimiento. Después de que Cristo lo tomó sobre sí y lo redimió, él es también, a su manera, un sacramento universal de salvación. Misteriosamente, todo sufrimiento -no sólo él de los creyentes- cumple, de algún modo, “lo que falta a la pasión de Cristo” (Col 1, 24).
Creemos que todos los que son salvos son salvos por los méritos de Cristo: “No hay salvación en ningún otro, pues bajo el cielo no se ha dado a los hombres otro nombre por el que debamos salvarnos.” (Hechos 4:12).
Debemos continuar anunciando a Cristo; no tanto por una razón negativa –porque de lo contrario el mundo será condenado- cuanto por una razón positiva: por el don infinito que representa Jesús para cada ser humano. El cristiano tiene una prueba de Dios mucho más convincente que la obtenida del cosmos: la persona y vida de Jesucristo.
Los creyentes no son avestruces. No escondemos la cabeza en la arena para no ver. Compartimos con cada persona el desconcierto ante los múltiples misterios y contradicciones del universo. Sin embargo, somos capaces de superar el desconcierto con una certeza más fuerte que todas las incertidumbres: la credibilidad de la persona de Cristo, de su vida y de su palabra.
Dios no resuelve el enigma de la historia, pero nos pide que confiemos en él y en su justicia, a pesar de todo. La solución no está en el cese de la prueba, sino en el aumento de la fe.
La respuesta de Dios sigue siendo la misma: los que no tienen un corazón recto con Dios sucumben al pesimismo y se escandalizan, mientras que los justos vivirán de la fe, encontrarán la respuesta en su fe. Comprenderá lo que Jesús quiso decir cuando, ante Pilato, dijo: “Mi Reino no es de este mundo” (Jn 18,36).
Lo que puede hacer la Iglesia, para no asistir pasivamente al desarrollarse de la historia, es tomar partido contra la opresión y la injusticia y ponerse siempre, “en el tiempo y fuera del tiempo”, del lado de los pobres, de los débiles, de las víctimas, los que llevan las consecuencias peores de cada desgracia y de cada guerra.
Lo que los fieles captan inmediatamente en un sacerdote y en un pastor es si cree en lo que dice y en lo que celebra. Al igual que hoy en día se hace mucho uso de la transmisión inalámbrica, también la fe se transmite preferentemente sin ataduras, sin muchas palabras y argumentos, sino a través de una corriente de gracia que se establece entre dos personas.
El mayor acto de fe que puede hacer la Iglesia -después de haber orado y hecho todo lo posible para evitar o detener los conflictos- es someterse a Dios con un acto de total confianza y sereno abandono, repitiendo con el Apóstol: “Yo sé en quién he puesto mi confianza!”2 Tim 1:12. Dios nunca retrocede para hacer caer al vacío a quien se arroja en sus brazos.
V Asamblea Realidades Carismáticas Católicas de España
En respuesta a la convocatoria realizada por el SNC CHARIS ESPAÑA, el 19 de noviembre de 2022 se celebró la V Asamblea de Realidades Carismáticas Católicas en España con la presencia de 18 de las 24 realidades registradas en ese momento:
COMUNIDAD CARISMÁTICA DE ADORACIÓN Y ALABANZA CRISTO VIVE
COMUNIDAD CHEMIN NEUF
COMUNIDAD CON MARIA EN EL FUEGO DEL ESPÍRITU
COMUNIDAD DE SIERVOS DE CRISTO VIVO
COMUNIDAD EL SEÑORÍO DE JESÚS
COMUNIDAD FE Y VIDA
COMUNIDAD JESÚS RESUCITADO
COMUNIDAD NUEVA VIDA -prisiones-
COMUNIDAD SHALOM
COMUNIDAD TABOR
COMUNIDADE CANÁ
ESCUELA DE EVANGELIZACIÓN SAN ANDRÉS
FRATERNIDAD FAMILIAS INVENCIBLES
KOINONÍA JUAN BAUTISTA
PEQUEÑA FAMILIA DE BETANIA
PUEBLO DE ALBANZA TOLEDO
RCCE
RCCeE
Los principales objetivos de este encuentro de realidades carismáticas dentro del marco CHARIS, fueron:
Seguir avanzando en el compromiso firme de implementar el SNC en España, de acuerdo al deseo del Papa Francisco para la corriente de gracia.
Encontrarnos las realidades carismáticas que formamos parte del registro de Servicio de Comunión CHARIS en España para tener un espacio y un tiempo para compartir nuestro «aquí y ahora», avanzar en el conocimiento y amor mutuo, y recibir formación.
Renovar parcialmente el equipo del SNC, realizando las elecciones de acuerdo al RRI (Reglamento de Régimen Interno) de SNC CHARIS España.
D. Luis Manuel Romero Sánchez(Director de la Comisión de Laicos, Familia y Vida) nos acompañó presidiendo la celebración de la Eucaristía al comienzo de la jornada y nos recordó el enorme privilegio de ser hijos de Dios y, por tanto, de sentirnos hermanos unos de otros.
El resto de la mañana se centró en uno de los pilares de CHARIS: El amor y el servicio a los pobres.
Con la enseñanza “Renovación en el Espíritu, acción social y el amor en el mundo”, François Prouteau (miembro del Equipo Internacional y del Servicio de Comunión Europeo y Responsable de la Comisión de Promoción Humana) nos recordó el momento del juicio definitivo, cuando Jesús nos pregunte si reconocimos que algunos hermanos pasaban hambre, estaban enfermos, presos o solos y tratamos de ayudarles. ¡La dimensión horizontal de la cruz de Jesús es imprescindible para construir la cruz salvadora!
« La palabra de Jesús es clara. Si queremos que la vida venza a la muerte y la dignidad sea rescatada de la injusticia, el camino es el suyo: es seguir la pobreza de Jesucristo, compartiendo la vida por amor, partiendo el pan de la propia existencia con los hermanos y hermanas, empezando por los más pequeños, los que carecen de lo necesario, para que se cree la igualdad, se libere a los pobres de la miseria y a los ricos de la vanidad, ambos sin esperanza. » MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO, VI JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES, 13 de noviembre de 2022
La traducción corrió a cargo de José Francisco Mengual Befán. Asimismo, hubo un tiempo para cuestiones y preguntas diversas dirigidas a François Prouteau.
Las palabras de François Prouteau se complementaron con el testimonio de una hermana, Carmen Rubio, que llevada por el Espíritu fue capaz de superar sus dificultades personales, familiares y servir en prisiones. Nos compartió su descubrimiento del amor de Dios, la experiencia que tuvo del Espíritu Santo hace 47 años y cómo esto ha ido transformando su vida. A lo largo de los años ha ido realizando su servicio a Dios fundamentalmente en la RCC y en el servicio a los hermanos internos de las prisiones. Ha vivido este servicio y entrega con la experiencia rica y valiosa del ecumenismo.
Toda la jornada se desarrolló en un marco de oración, unidad y fraternidad, con gran presencia del Espíritu Santo. La actual coordinadora del SNC, Carmen Rosa Gito, nos compartió la Palabra de Ezequiel 36, 33-36, que nos sirvió de guía para este encuentro y que proclamamos y meditamos en varios momentos de la jornada:
«Así dice el Señor Yahveh: El día que yo os purifique de todas vuestras culpas, repoblaré las ciudades y las ruinas serán reconstruidas; la tierra devastada será cultivada, después de haber sido una desolación a los ojos de todos los transeúntes. Y se dirá: «Esta tierra, hasta ahora devastada, se ha hecho como jardín de Edén, y las ciudades en ruinas, devastadas y demolidas, están de nuevo fortificadas y habitadas.» Y las naciones que quedan a vuestro alrededor sabrán que yo, Yahveh, he reconstruido lo que estaba demolido y he replantado lo que estaba devastado. Yo, Yahveh, lo digo y lo hago.»
Ezequiel 36, 33-36
A los pies del Señor le pedimos que nos ayudase a buscar su voluntad, estando a la escucha y abiertos a la acción de su Espíritu, para poder realizar el discernimiento necesario en este proceso de renovación parcial del equipo del SNC CHARIS España.
Nos unimos muy especialmente con las realidades que no pudieron estar físicamente in situ pero sí que se mantenían unidas en oración y que forman parte también de esta corriente de gracia de la RCC de España. El Señor en este momento de adoración nos habló con el salmo 44.
Después de una buena comida y sobremesa, los presentes se prepararon para las elecciones puesto que esta Asamblea también tenía como fin la renovación parcial del Servicio Nacional de Comunión de España, concretamente de tres de sus siete miembros.
Se siguieron los pasos establecidos en el RRI, y se fue preguntando a cada realidad presente si presentaban candidato o no. Las únicas dos realidades que se presentaron para ocupar las dos vacantes de adultos en el equipo fueron:
Comunidad Carismática de Adoración y Alabanza “Cristo Vive” que presentó a: Manuel Maximiliano Quezada.
Fraternidad Familias Invencibles que presentó a: Pilar Araguás
Para la vacante de joven, se siguió el mismo proceso y la única realidad que presentó candidato fue la RCCE: José Luis Garrido.
Tras haber presentado las distintas realidades su candidato, el equipo de servicio del SNC CHARIS España quedó constituido por los siguientes siete miembros:
Pilar Araguás,
José Luis Garrido,
Carmen Rosa Gito,
Lourdes Magallón,
Isabel Menéndez,
Manuel Maximiliano Quezada,
Mamen Sánchez.
Asimismo, se presentaron testimonios, experiencias, inquietudes, sugerencias, etc… y el equipo SNC CHARIS se sintió acompañado y enviado, en la oración y el servicio, por todos los hermanos.
Finalmente, llegó la hora de la ORACIÓN agradecida, tanto por los tres miembros que salen del SNC (Alejandro Bo, Montse González y Mª Carmen Rubio) como por el nuevo equipo, un momento muy ungido tanto por la comunión como por la fraternidad. SOMOS UNO.
«Así, pues, os conjuro en virtud de toda exhortación en Cristo, de toda persuasión de amor, de toda comunión en el Espíritu, de toda entrañable compasión, que colméis mi alegría, siendo todos del mismo sentir, con un mismo amor, un mismo espíritu, unos mismos sentimientos.»
(Filipenses 2 ,1- 2)
Los días 23, 24, 25 de septiembre ha tenido lugar en Roma el Encuentro de coordinadores de los Servicios Nacionales de Comunión de los países europeos con el equipo coordinador del Servicio de Comunión de CHARIS en Europa.
El objetivo era compartir sobre los Seminarios de Vida en el Espíritu, el Bautismo en el Espíritu Santo. ¿Qué nuevo empuje se necesita y qué podría hacer CHARIS internacional al respecto?
El sábado por la mañana, en la celebración de la Eucaristía, contamos con la presencia del Cardenal Farrell que es el primer Prefecto del recién creado nuevo Dicasterio para los Laicos, Familia y Vida.
Algunas de las palabras del Cardenal:
“El Santo Padre espera que compartamos con todas las personas en la Iglesia la gracia del Bautismo en el Espíritu Santo, que compartamos nuestra experiencia, pues el Espíritu Santo no está en los libros. Él espera también que evangelicemos con la Palabra de Dios para proclamar que Jesús es el Señor y que su amor alcanza a todas las personas. Debemos ser portadores de la experiencia de la misericordia que el Señor ha tenido con nosotros»
El sábado por la tarde recibimos al P. Alexandre Awi Mello, I. Sch., secretario del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. Hablando de CHARIS, nos dirigió estas palabras: «esta nueva realidad pone el acento de la difusión del bautismo en el Espíritu Santo como una realidad propia de todas las realidades carismáticas del mundo estén o no asociadas”. Otro acento que es propio de la acción del Espíritu, señaló el secretario, es el servicio a los pobres y la dimensión ecuménica con la cual nació la Renovación Carismática y CHARIS también quiere cuidar de esta realidad. Entonces es una oportunidad única para la evangelización hecha a partir de la acción del Espíritu”.
Al compartir en pequeños grupos hemos expresado nuestras inquietudes y lo que el Señor nos pone en el corazón para responder a las preguntas: ¿Qué nuevo empuje necesitan los Seminarios de vida en el Espíritu?, y ¿qué podría hacer CHARIS internacional al respecto?
Como una sola voz y bajo la inspiración del Espíritu, los participantes hemos visto que hay que salir de la “rutina” y dejar que el Espíritu guíe de una manera nueva esos Seminarios, esas enseñanzas, profundizando, orando en el Espíritu, viviendo en el Espíritu, escuchando al Espíritu. “He aquí, yo hago nuevas todas las cosas” Ap 21,5. Y siendo más testigos que predicadores. Porque no es una tarea o una profesión, es una responsabilidad.
Además, debemos orar unos por otros para que el Señor haga, una vez más, prodigios en medio de su pueblo, es un “compromiso de hermanos”.
Pedimos a todos los Servicios de Comunión de CHARIS que alienten eso, una renovación de los Seminarios y que seamos conscientes de la profundidad con la que se tienen que preparar para que promuevan el pastoreo de todos aquellos que han tenido ese encuentro o reencuentro con Jesús Vivo .
A lo largo del encuentro hemos elegido a dos hermanos pertenecientes al equipo coordinador de CHARIS Europa para que sean enlace con CHARIS internacional. Los hermanos elegidos son Cathy Brenti (Francia) y Tony Laurey (Bélgica)
Cathy Brenti (Francia)Tony Laurey (Bélgica)
Para las Comisiones de Europa:
Jóvenes – Josip Bilandzija , Croacia
Ministerios – Antoni Tompolski, Polonia.
Sacerdotes – P. Cristophe Blin, Alemania
Comunidades– Jean Bárbara, Líbano y Zoltan Kunszabo , Hungría
Promoción social – Francois Prouteau, Francia
Le damos gracias al Señor por tantas bendiciones recibidas y por los hermanos que Él ha elegido para servirle. Nos unimos en oración por ellos.
Le damos a Él toda la gloria y la alabanza.
Carmen Rosa Gito
Coordinadora Servicio Nacional de Comunión CHARIS España
Esta V Asamblea contará con la presencia online de François Prouteau, miembro del equipo Internacional y del SCC Europa y coordinador de la Comisión para la Promoción Humana.
En Pentecostés 2019, el Papa Francisco le dio a CHARIS la misión de promover la acción social y el servicio a los pobres.
Con el fin de suscitar una humanidad más fraterna, una solidaridad universal y acogedora y compromisos sociales concretos en el Soplo del Espíritu, el SNC Charis España ha invitado a François Prouteau para que nos ofrezca la enseñanza que él mismo ha titulado:
“Renovación en el Espíritu, acción social y amor al mundo”
Es decir, cómo comunidades y personas -conectadas al Espíritu Santo y entre sí- pueden descubrir caminos nuevos y participar en la realización del Reino de Dios, a través de la acción social y del servicio a los pobres.
El Cardenal Raniero Cantalamessa nos hace hoy algunas consideraciones muy interesantes respecto a la cruz de Cristo. Aquí tienes algunos fragmentos.
El Evangelio habla de la cruz como del momento en el que «el Hijo del hombre ha sino levantado para que todo el que crea tenga por Él vida eterna». Hoy contemplamos la cruz como el motivo de la mayor «exaltación» de Cristo: «Se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó el Nombre que está sobre todo nombre. Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es SEÑOR para gloria de Dios Padre».
Hay que redescubrir la cruz gloriosa. Si en el momento en que se experimentaba la prueba, podía ser útil pensar en Jesús clavado en la cruz entre dolores y espasmos, porque esto hacía que lo sintiéramos cercano a nuestro dolor, ahora hay que pensar en la cruz de otro modo. Me explico con un ejemplo. Hemos perdido recientemente a una persona querida, tal vez después de meses de gran sufrimiento. Pues bien: no hay que seguir pensando en ella como estaba en su lecho, en tal circunstancia, en tal otra, a qué punto se había reducido al final, qué hacía, qué decía, tal vez torturando mente y corazón, alimentando inútiles sentimientos de culpa. Todo esto ha terminado, ya no existe, es irreal; actuando así no hacemos más que prolongar el sufrimiento y conservarla artificialmente con vida.
Hay madres (no lo digo para juzgarlas, sino para ayudarlas) que después de haber acompañado durante años a un hijo en su calvario, cuando el Señor lo ha llamado consigo, rechazan vivir de otra forma. En casa todo debe permanecer como estaba en el momento de la muerte del hijo; todo debe hablar de él; visitas continuas al cementerio. Si hay otros niños en la familia, deben adaptarse a vivir también ellos en este clima tapizado de muerte, con grave perjuicio psicológico. Cada manifestación de alegría en casa les parece una profanación. Estas personas son las que necesitan más descubrir el sentido de la fiesta del 14 de septiembre: la exaltación de la cruz. Ya no eres tú quien lleva la cruz, sino la cruz quien te lleva a ti; la cruz que no te aplasta, sino que te levanta.
CAMINO, ACOGIDA y META El próximo viernes 9 de septiembre, se nos invita a descubrir juntos cómo ser más hermanos -cristianos de distintas Iglesias, denominaciones y movimientos-, colaborando juntos en los sueños de Dios para esta ciudad de Santiago de Compostela.
¿Dónde? Monasterio de las Benedictinas. Rúa de Tras Altares, entrada por la plaza de Feixoó. de 17:00 a 18:30h.
En estos momentos estamos participando en Ruah de Dios: • DELEGACIÓN DE ECUMENISMO, Archidiócesis de Santiago • COMUNIDADE CANÁ • HOPE HOUSE, Vilagarcía • JCUM, Juventud con una Misión, Santiago • BUENAS NOTICIAS, Santiago • ICE RENOVACIÓN, Ribeira • COMUNIDAD BENEDICTINA, Santiago • LA FUENTE DEL PEREGRINO (Agape), Ligonde • VENI CREATOR RCC, Santiago
Decimos ¡A Dios! a este GRAN APÓSTOL de Cristo en la tierra: Chus Villarroel OP
Se le consideraba como uno de los mayores impulsores de la llamada Teología de la Gratuidad, junto con el cardenal Raniero Cantalamessa y Pedro Reyero, sacerdote dominico.
Toda la Renovación Carismática le está muy agradecida por su vida, su testimonio, su entrega y sus enseñanzas.