Predicaciones de Cuaresma 2023 del P. Raniero Cantalamessa, O.F.M.Cap.

¡Feliz Pascua! Cristo ha resucitado, verdaderamente ha resucitado.

Durante la cuaresma que acabamos de vivir, nuestro querido Raniero Cantalamessa nos ha dirigido diferentes predicaciones con el deseo, en sus propias palabras, de “animarnos a poner al Espíritu Santo en el centro de toda la vida de la Iglesia y, en particular, en este momento, en el centro de las decisiones sinodales. En otras palabras, retomar la apremiante invitación que el Resucitado dirige, en el Apocalipsis, a cada una de las siete Iglesias de Asia Menor: “El que tenga oídos, escuche lo que el Espíritu dice a las Iglesias” (Ap 2, 7).”

Primera predicación

«Renovar la novedad»

La Iglesia debe “caminar a través de la historia, junto a la humanidad, tratando de discernir los signos de los tiempos,” sin “descolgarse” del mundo y de la realidad que se vive, con la flexibilidad y creatividad de acción necesarias, en una renovación continua “que no es otra cosa que la necesidad de conversión continua, extendida desde el creyente individual a toda la Iglesia. La novedad no es un problema en sí misma, sino la forma de tratar con ella, dado que “toda novedad y todo cambio se encuentra en una encrucijada; puede tomar dos caminos opuestos: o el del mundo, o el de Dios: o el camino de la muerte o el camino de la vida.“ Y será el Espíritu Santo quien guíe por el camino de la vida y la verdad plena (Jn 16,13).

Segunda predicación

«No me avergüenzo del Evangelio, que es una fuerza de Dios para la salvación»

Ante la urgencia de la evangelización como cuestión fundamental en la Iglesia, no se puede perder de vista que “para el éxito de todo nuevo esfuerzo de evangelización es vital tener claro el núcleo esencial del anuncio cristiano”, acercándolo a la situación actual del mundo, y ese núcleo es Cristo Jesús, que nos ha alcanzado la redención y ha pagado el precio de nuestros pecados: evangelizar no es el anuncio de una doctrina o una teoría, sino propiciar las oportunidades para un encuentro personal Cristo. “Somos salvados por la gracia de Cristo Jesús (…) somos justificados por la fe en Cristo Jesús. (…) No es una doctrina, sino una Persona.”

Tercera predicación

«¡Dios es amor!»

“Sin teología, la fe se convertiría fácilmente en repetición muerta” y, esta teología que es necesario mostrar y transmitir no es otra que la del Amor con el que somos amados por el Padre, expresado en la encarnación y en la pasión y muerte de Jesús, así como el amor por el cual, en Cristo, nosotros podemos dar una respuesta de amor al Padre: es el mismo amor, y no menos, con el que Dios Padre ama a Jesucristo. “La noticia más hermosa que la Iglesia tiene que hacer resonar en el mundo, la que todo corazón humano espera escuchar, es: “¡Dios te ama!”.”

Cuarta predicación

«Mysterium Fidei!»

“La liturgia es el punto de llegada, hacia donde tiende la evangelización.” Con esta expresión, se ahonda a lo largo de esta catequesis en la liturgia sagrada, en la profundidad de la Eucaristía y de la adoración al Santísimo Sacramento como medio predilecto para poder tener una experiencia personal e íntima de lo sagrado, de la presencia de Dios: no es suficiente sólo con el anuncio, será necesario, después, vivirlo y experimentarlo. “Nada puede penetrar mejor en el corazón del hombre y hacerle sentir la trascendente realidad de Dios que una palabra viva de Dios, proclamada con fe y adhesión a la vida, durante la liturgia.”

Quinta predicación

«Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo»

Dios no ha creado el mundo, el universo, para después marcharse y dejar que siguiera funcionando por sí sólo, sin intervenir en absoluto en él. Cristo no murió y resucitó para volver al cielo y dejar a la Iglesia y al mundo, funcionando por sí misma, sin hacerse presente y vivo en medio de ella y de cada uno de nosotros: Cristo sigue presente y actuando, cada día, en el Espíritu Santo. La Palabra de Dios es viva y eficaz y, una vez que ha sido pronunciada por Él, se actualiza y renueva cada vez que es pronunciada de nuevo. Del mismo modo, su envío a anunciar el Evangelio y a trabajar por la Iglesia y el mundo, son actuales y demandan de nosotros salir de nuestra tierra para caminar por la vía que Dios nos va marcando.

Yo estaré allí

La Comisión de Intercesión de CHARIS Internacional nos convoca al Encuentro Mundial de Intercesores, entre el 2 y 5 de mayo, en Costa de Marfil.

Mañana es el último día para inscribirse, por lo que si deseas participar, ponte rápidamente en contacto con el equipo del SNC CHARIS España en: servicionacionaldecomunion.es@gmail.com

Os dejamos el testimonio de Lourdes Monedero, sobre su servicio en el ministerio de intercesión y que también estará allí esos días.

Seminario de Vida en el Espíritu para Matrimonios

El Ministerio de Familias de la RCCE de Madrid os invita al Seminario de Vida en el Espíritu, especialmente preparado para que tengáis una experiencia especial como matrimonio de la fuerza del Amor de Dios que renueva, restaura, sana y fortalece.
¡El Espíritu Santo quiere llenar con su Agua Viva vuestro matrimonio!

No pierdan la oportunidad de crecer juntos en la fe y de experimentar la efusión del Espíritu Santo en su matrimonio. ¡Los esperamos en este seminario que será una bendición para su vida!

Será del 21 al 23 de abril de 2023 en la casa Emaús de Torremocha de Jarama
Inscripción en el enlace: https://forms.gle/sJtCN9mP1VBotgKk9

Plazas limitadas
Para más información pilararaguasm@gmail.com

24 – 26 febrero: Encuentro del SECC

El servicio europeo de comunión Charis (SECC) convocó a todos los equipos de servicio de comunión nacionales y comunidades en Zagreb (Croacia) del 24 al 26 de febrero para seguir orando como un solo pueblo y compartir las obras de Dios a través de todo el continente.

Del equipo de servicio de comunión Charis de España fuimos dos enviados, José Luis y Manuel Maximiliano y allí pudimos ser testigos de que Dios tiene un soplo fuerte y contundente en Europa, moviéndose como quiere, pero hablando en una misma dirección.

Manuel Maximiliano y José Luis

El viernes comenzamos con la eucaristía y tuvimos, a la noche, una fuerte oración de arrepentimiento y liberación, donde pasando por cada uno de los pecados, fuimos pidiendo perdón ante Jesús Eucaristía por nuestros pecados, de los líderes actuales y de todo el pueblo carismático en toda nuestra historia. Acabamos la oración con una fuerte alabanza y acción de gracias, y pidiendo a Dios la gracia de sanar nuestra historia como bien sabe Él hacer.

El sábado fuimos acogidos por Josip (representante de jóvenes del SECC) y Cathy (enlace con Charis Internacional) nos compartió sobre el estado de la fase continental del Sínodo de la sinodalidad. También nos presentamos cada uno de los países y compartimos la realidad nacional que tenemos.

Recibimos dos enseñanzas, una sobre la historia de los 72 profetas durante los 40 años de peregrinación por el desierto por parte del pueblo de Israel y también sobre el traspaso de liderazgo entre Moisés y Josué.

A la tarde vivimos intensamente dos momentos, uno fue la oración en lenguas por las naciones donde oramos por cada uno de los países europeos (presentes o no) junto con tiempo de profecías, visiones y palabras. También hicimos oración por los jóvenes, los consagrados y los más mayores. El otro momento fue la oración por los allí presentes, donde, unos por otros, orábamos y profetizábamos pidiendo a Dios que siguiese sosteniendo e impulsando.

Todos los representantes de los SNC e invitados asistentes al encuentro

El domingo concluíamos compartiendo cómo organizar los servicios nacionales de comunión, las mociones personales y las valoraciones del fin de semana.

Volvemos con el corazón grande, viendo las maravillas de Dios en cada uno y, sobre todo, siendo testigos de que el Espíritu Santo habla con poder y fuerza en nuestro continente.

Ensancha el espacio de tu tienda

Hermanos y hermanas, tenemos el gozo de dar la bienvenida entre nosotros a la COMUNIDAD BERNABÉ.

«Ensancha el espacio de tu tienda las cortinas extiende, no te detengas; alarga tus sogas, tus clavijas asegura; porque a derecha e izquierda te expandirás, tu prole heredará naciones y ciudades desoladas poblarán.»


Isaías 54, 2-3

Esta realidad ha pasado a formar parte del Directorio de realidades carismáticas que se han registrado en CHARIS porque han manifestado que desean recibir los servicios de CHARIS y expresan su deseo de estar en comunión con todas las otras realidades suscitadas por el Espíritu Santo en España y en el mundo. ¡Gloria a Dios!

Comunidad Bernabé                                                        

                                                                                   

ENCUENTRO MUNDIAL CHARIS DE INTERCESORES

Lugar de celebración: Yamusukro, Costa de Marfil

Fechas: Del 2 al 5 de mayo de 2023

Principales características de esta Conferencia mundial CHARIS de intercesores:

🔥Primera reunión mundial de intercesores.
🔥Enseñanzas ungidas, testimonios poderosos y mucho más.
🔥Oportunidad de hermandad entre intercesores.
🔥Organizado en la iglesia católica más grande del mundo
🔥Alojamiento a tu elección
🔥Por favor, promueve el evento entre todos los intercesores de tu país/región.

Mantén el encuentro en tus oraciones.

Comisión de Intercesión de CHARIS

Si deseas participar, ponte en contacto con el equipo del SNC CHARIS España en: servicionacionaldecomuniones@gmail.com

Marido y mujer: un «yo» frente a un «tú», un «nosotros» frente al mundo.

Queridas familias de esta enorme «corriente de Gracia».

Compartimos algunos puntos de esta reflexión del cardenal Raniero Cantalamessa que nos llega hoy día en el que celebramos el día de la Sagrada Familia.

En la segunda lectura san Pablo dice: «Mujeres, sed sumisas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced en todo a vuestros padres, porque esto es grato a Dios en el Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que se vuelvan apocados». En este texto se presentan las dos relaciones fundamentales que, juntas, constituyen la familia: la relación esposa-esposo y la relación padres-hijos. De las dos relaciones la más importante es la primera, la relación de pareja, porque de ella depende en gran parte la segunda, la de los hijos.

Leyendo con perspectiva moderna aquellas palabras de Pablo, de inmediato salta a la vista una dificultad. Pablo recomienda al marido que «ame» a la mujer (y esto está bien), pero después recomienda a la mujer que sea «sumisa» al marido, y esto, en una sociedad fuertemente (y justamente) consciente de la igualdad de sexos, parece inaceptable.

Sobre este punto san Pablo está, al menos en parte, condicionado por la mentalidad de su tiempo. Con todo, la solución no es eliminar de las relaciones entre marido y mujer la palabra «sumisión», sino en todo caso hacerla recíproca, como recíproco debe ser también el amor. En otras palabras: no sólo el marido debe amar a la mujer, sino que también la mujer al marido; no sólo la mujer debe ser sumisa al marido, sino también el marido a la mujer. La sumisión no es sino un aspecto y una exigencia del amor. Para quien ama, someterse al objeto del propio amor no humilla, sino que le hace feliz. Someterse significa, en este caso, no decidir solo; saber a veces renunciar al propio punto de vista.

El amor exige comunión, intercambio interpersonal, requiere que haya un «yo» y un «tú». Por eso el Dios cristiano es uno y trino. En Él coexisten unidad y distinción: unidad de naturaleza, de voluntad, de intención, y distinción de características y de personas. Precisamente en esto la pareja humana es imagen de Dios. La familia humana es reflejo de la Trinidad.

Marido y mujer son, en efecto, una sola carne, un solo corazón, una sola alma, aún en la diversidad de sexo y de personalidad. Los esposos están uno ante otro como un «yo» y un «tú», y están frente a todo el resto del mundo, empezando por los propios hijos, como un «nosotros», como si se tratara de una sola persona, pero ya no singular, sino plural. «Nosotros», o sea, «tu madre y yo», «tu padre y yo». Así habló María a Jesús, después de encontrarle en el templo.

Sabemos bien que éste es el ideal y que, como en todas las cosas, la realidad es con frecuencia bastante diferente, más humilde y más compleja, a veces incluso trágica. Pero …nada tiene la fuerza de atracción que posee el ideal.

EL DISCERNIMIENTO

Queremos compartir con vosotros, hermanos y hermanas de esta “corriente de gracia”, todas las catequesis del Papa Francisco dedicadas al discernimiento que él mismo define como «un acto importante que concierne a todos, porque las elecciones son una parte esencial de la vida. Discernir las decisiones. Uno elige la comida, la ropa, un curso de estudio, un trabajo, una relación. En todos ellas se realiza un proyecto de vida, y también se concreta nuestra relación con Dios.» (AG 31/8/2022)

Eso quiere decir que esta formación nos conviene a todos, no sólo a unos pocos, ni tampoco podemos reducir el discernimiento para algunos momentos de nuestra vida. Buscar y cumplir la voluntad de Dios es un trabajo que dura toda una vida.

Recordemos que, en palabras del P. Laurent Fabre, «San Ignacio vivió una experiencia de la renovación espiritual en el Espíritu Santo». Y esta experiencia la tenemos que seguir viviendo cada uno de nosotros, cada día.

«un acto importante que concierne a todos, porque las elecciones son una parte esencial de la vida. Discernir las decisiones. Uno elige la comida, la ropa, un curso de estudio, un trabajo, una relación. En todos ellas se realiza un proyecto de vida, y también se concreta nuestra relación con Dios.»

Esperamos que el Espíritu Santo, a través de este material, te ayude a mantenerte siempre en continua renovación espiritual. Así sea.

Catequesis 1: ¿Qué significa discernir?
https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2022/documents/20220831-udienza-generale.html

Catequesis 2: Un ejemplo: Ignacio de Loyola
https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2022/documents/20220907-udienza-generale.html

Catequesis 3: Los elementos del discernimiento. La familiaridad con el Señor
https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2022/documents/20220928-udienza-generale.html

Catequesis 4: Los elementos del discernimiento. Conocerse a sí mismo
https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2022/documents/20221005-udienza-generale.html

Catequesis 5: Los elementos del discernimiento. El deseo
https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2022/documents/20221012-udienza-generale.html

Catequesis 6: Los elementos del discernimiento. El libro de la propia vida
https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2022/documents/20221019-udienza-generale.html

Catequesis 7: La materia del discernimiento. La desolación
https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2022/documents/20221026-udienza-generale.html

Catequesis 8: ¿Por qué estamos desolados?
https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2022/documents/20221116-udienza-generale.html

Catequesis 9: La consolación
https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2022/documents/20221123-udienza-generale.html

Catequesis 10: La consolación verdadera
https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2022/documents/20221130-udienza-generale.html

Catequesis 11: La confirmación de la buena decisión
https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2022/documents/20221207-udienza-generale.html

Catequesis 12: La vigilancia
https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2022/documents/20221214-udienza-generale.html

AQUÍ ESTOY

CONCIERTO INTERNACIONAL DE NAVIDAD

Sábado 17 de diciembre de 2022, a las 10.00 p.m hora de Roma

Queridos hermanos, os compartimos el enlace al Concierto internacional de Navidad organizado por Charis: https://www.charis.international/es/aqui-estoy-2022/

Estad atentos a los enlaces que se envíen para seguir el concierto. ¡¡Será toda una bendición!!

Sacar fuerza de la fe, la esperanza y la caridad

Cada día debemos alimentar la vida cristiana vivida en el Espíritu. De ahí que el SNC CHARIS difunda las predicaciones y enseñanzas del Cardenal Raniero Cantalamessa y os anime a todos a leerlas y compartirlas.

En su primera predicación de Adviento 2022, el cardenal nos habla de la fe. He aquí un extracto.  

La fe, la esperanza y la caridad son el oro, el incienso y la mirra que nosotros, los Reyes Magos de hoy, queremos llevar como regalo a Dios que “viene a visitarnos desde lo alto”.

¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas,
va a entrar el Rey de la gloria.
– ¿Quién ese Rey de la gloria?
– El Señor, Dios de los ejércitos.
Él es el Rey de la gloria. Salmo 23

En la interpretación espiritual de los Padres y de la liturgia, las puertas de las que habla el salmo son las del corazón humano: “Bienaventurado aquel a cuya puerta llama Cristo”, comentaba san Ambrosio.

La gran puerta que el hombre puede abrir o cerrar a Cristo es una y se llama libertad. Sin embargo, ella se abre de tres maneras distintas, o como tres puertas: la fe, la esperanza y la caridad. Todas son puertas especiales: se abren por dentro y por fuera al mismo tiempo: con dos llaves, una de las cuales está en manos del hombre, la otra de Dios, el hombre no puede abrirlas sin la ayuda de Dios y Dios no quiere abrirlas sin la colaboración del hombre.

La fe cristiana, por tanto, no consiste sólo en creer en Dios; consiste en creer también en aquel a quien Dios ha enviado. Cuando, antes de realizar un milagro, Jesús pregunta: “¿Crees?” y, después de haberla cumplido, afirma: “Tu fe te ha salvado”, no se refiere a una fe genérica en Dios (esa se daba por supuesta en todo israelita); se refiere a la fe en él, en el poder divino que le ha sido otorgado.

Esta es ahora la fe que justifica a los pecadores, la fe que da a luz una nueva vida. Se sitúa al final de un proceso del que San Pablo, en el capítulo 10 de la Carta a los Romanos, traza, casi visualmente, las diversas fases, dibujándolas en el mapa del cuerpo humano. Todo comienza, dice, por los oídos, por escuchar el anuncio del Evangelio: “La fe viene de la escucha”. De los oídos, el movimiento pasa al corazón, donde se toma la decisión fundamental: “con el corazón se cree”. Desde el corazón, el movimiento sube a la boca: “con la boca se hace la profesión de fe”. El proceso no acaba ahí, sino que -desde los oídos, el corazón y la boca- pasa a las manos. Sí, porque “la fe se hace operativa en la caridad”, dice el Apóstol (Gál 5, 6). “No se llega a la fe -dice san Gregorio Magno- a partir de las virtudes, sino a las virtudes a partir de la fe”.

En este punto, surge una pregunta muy actual. Si la fe que salva es la fe en Cristo, ¿qué pensar de todos aquellos que no tienen posibilidad de creer en él?

Desde hace algún tiempo existe un diálogo entre religiones, basado en el respeto mutuo y el reconocimiento de los valores presentes en cada una de ellas. En la Iglesia Católica, el punto de partida fue la declaración “Nostra aetate” del Concilio Vaticano II, pero una orientación similar es compartida por todas las Iglesias cristianas históricas. Con este reconocimiento, se ha afirmado la convicción de que incluso las personas fuera de la Iglesia pueden salvarse. Jesús es “el salvador del mundo” (Jn 4,42); el Padre envió al Hijo “para que el mundo se salve por él” (Jn 3,17): ¡el mundo, no unos pocos en el mundo!

Quien no ha conocido a Cristo, sino que actúa en base a su propia conciencia (Rm 2, 14-15) y hace el bien al prójimo (Mt 25, 3 ss.) es aceptable a Dios. En los Hechos de los Apóstoles escuchamos, de boca de Pedro, esta solemne declaración: “Ahora comprendo con toda verdad que Dios no hace acepción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea” (Hch 10, 34-35).

La razón principal de nuestro optimismo no se basa, sin embargo, en el bien que pueden hacer los adherentes a otras religiones, sino en la “gracia multiforme de Dios” (1Pt 4, 10). Dios tiene muchas más formas de salvar de las que podemos pensar. Instituyó “canales” de su gracia, pero no se ligó a ellos. Uno de estos medios “extraordinarios” de salvación es el sufrimiento. Después de que Cristo lo tomó sobre sí y lo redimió, él es también, a su manera, un sacramento universal de salvación. Misteriosamente, todo sufrimiento -no sólo él de los creyentes- cumple, de algún modo, “lo que falta a la pasión de Cristo” (Col 1, 24).

Creemos que todos los que son salvos son salvos por los méritos de Cristo: “No hay salvación en ningún otro, pues bajo el cielo no se ha dado a los hombres otro nombre por el que debamos salvarnos.” (Hechos 4:12).

Debemos continuar anunciando a Cristo; no tanto por una razón negativa –porque de lo contrario el mundo será condenado- cuanto por una razón positiva: por el don infinito que representa Jesús para cada ser humano. El cristiano tiene una prueba de Dios mucho más convincente que la obtenida del cosmos: la persona y vida de Jesucristo.

Los creyentes no son avestruces. No escondemos la cabeza en la arena para no ver. Compartimos con cada persona el desconcierto ante los múltiples misterios y contradicciones del universo. Sin embargo, somos capaces de superar el desconcierto con una certeza más fuerte que todas las incertidumbres: la credibilidad de la persona de Cristo, de su vida y de su palabra.

Dios no resuelve el enigma de la historia, pero nos pide que confiemos en él y en su justicia, a pesar de todo. La solución no está en el cese de la prueba, sino en el aumento de la fe.

La respuesta de Dios sigue siendo la misma: los que no tienen un corazón recto con Dios sucumben al pesimismo y se escandalizan, mientras que los justos vivirán de la fe, encontrarán la respuesta en su fe. Comprenderá lo que Jesús quiso decir cuando, ante Pilato, dijo: “Mi Reino no es de este mundo” (Jn 18,36).

Lo que puede hacer la Iglesia, para no asistir pasivamente al desarrollarse de la historia, es tomar partido contra la opresión y la injusticia y ponerse siempre, “en el tiempo y fuera del tiempo”, del lado de los pobres, de los débiles, de las víctimas, los que llevan las consecuencias peores de cada desgracia y de cada guerra.

Lo que los fieles captan inmediatamente en un sacerdote y en un pastor es si cree en lo que dice y en lo que celebra. Al igual que hoy en día se hace mucho uso de la transmisión inalámbrica, también la fe se transmite preferentemente sin ataduras, sin muchas palabras y argumentos, sino a través de una corriente de gracia que se establece entre dos personas.

El mayor acto de fe que puede hacer la Iglesia -después de haber orado y hecho todo lo posible para evitar o detener los conflictos- es someterse a Dios con un acto de total confianza y sereno abandono, repitiendo con el Apóstol: “Yo sé en quién he puesto mi confianza!”2 Tim 1:12. Dios nunca retrocede para hacer caer al vacío a quien se arroja en sus brazos.

Si deseas leer el texto completo: https://misionmas.wpcomstaging.com/2022/12/02/primera-predicacion-de-adviento-2022-cardenal-raniero-cantalamessa/