Entrevista a Mariano y Noemí González

Desde sus inicios, la Renovación Carismática ha sido una corriente de gracia profundamente marcada por la unidad. El Espíritu Santo, que sopla donde quiere, ha suscitado dones, carismas y frutos de conversión en cristianos de distintas confesiones, recordándonos que somos un solo Cuerpo en Cristo.
Cuando el Papa Francisco creó CHARIS en 2019, confió a este Servicio Internacional de Comunión tres pilares fundamentales, uno de los cuales es la promoción de la unidad de los cristianos. No como una tarea opcional, sino como una dimensión esencial de la vida en el Espíritu.
En este contexto, el Servicio Nacional de Comunión (SNC) de CHARIS España ha designado al matrimonio Mariano González y Noemí González como coordinadores de la Comisión Nacional por la Unidad de los Cristianos, y como enlaces con la Comisión Internacional. Conversamos con ellos para conocer mejor este servicio y el camino que se abre ante nosotros.

Entrevista a Mariano y Noemí
CHARIS España: Mariano, Noemí, ¿qué ha supuesto para vosotros recibir este encargo dentro de CHARIS España?
Mariano y Noemí: Lo vivimos ante todo como una llamada a servir la comunión. No se trata de protagonismo ni de añadir una tarea más, sino de ponernos al servicio de lo que el Espíritu ya está haciendo. Sentimos este envío como una gracia y una responsabilidad: animar, escuchar, conectar y ayudar a que la sensibilidad ecuménica crezca en las distintas realidades carismáticas de nuestro país.
CHARIS España: ¿Por qué la unidad de los cristianos es tan central en la vida carismática?
Mariano y Noemí: Espíritu Santo y el Espíritu es, por naturaleza, Espíritu de comunión. Allí donde Él actúa, no divide, sino que reúne, reconcilia y conduce hacia la unidad querida por el Padre. Desde sus orígenes, la Renovación ha sido un lugar de encuentro entre cristianos de distintas confesiones, donde muchos han experimentado que lo que nos une en Cristo es más profundo que lo que nos separa.
La unidad no es, por tanto, un añadido ni una estrategia pastoral, sino una consecuencia natural de la vida en el Espíritu. Cuando acogemos al Espíritu Santo, Él nos introduce en una lógica de comunión que nos desinstala, nos convierte y nos abre a los demás. Por eso, la oración de Jesús —«que todos sean uno, para que el mundo crea»— no es solo un ideal lejano, sino una llamada concreta que el Espíritu sigue haciendo resonar hoy en el corazón de la Iglesia y, de manera muy particular, en la vida carismática.

CHARIS España: Vosotros pertenecéis a la Comunidad Chemin Neuf. ¿Cómo marca esto vuestra manera de vivir y entender la unidad?
Mariano y Noemí: La Comunidad Chemin Neuf es una comunidad católica con una vocación ecuménica muy clara desde sus orígenes. En ella, la unidad no es un concepto teórico, sino una experiencia cotidiana: oración, misión y vida fraterna compartidas entre hermanos de diferentes confesiones. Vivimos profundamente la oración de Jesús: «Que todos sean uno» (Jn 17,21), y creemos en la unidad visible de la Iglesia como una misión recibida.
CHARIS España: En Zaragoza celebráis regularmente el Oficio por la Unidad. ¿Qué significa este gesto?
Mariano y Noemí: El Oficio por la Unidad es un signo sencillo pero muy fuerte. Nos recuerda que la comunión es posible cuando ponemos a Cristo en el centro. Cada mes lo celebramos de forma abierta para toda la diócesis, en distintas parroquias que lo solicitan, pidiendo al Espíritu Santo la gracia de la diversidad reconciliada. Es también una invitación especial a los hermanos y hermanas de las distintas realidades carismáticas a orar juntos y a conocerse.

CHARIS España: Este año, durante la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, ¿hay alguna iniciativa especial?
Mariano y Noemí: Sí. El sábado 17 de enero, en la Cartuja Aula Dei, hemos preparado una jornada de formación y oración ecuménica, dentro del programa diocesano de actos de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2026, bajo el lema «Un solo Espíritu, una sola esperanza». Esta Semana es un espacio precioso de fraternidad, reflexión y oración conjunta entre las distintas confesiones presentes en nuestra diócesis. CHARIS nos anima claramente a recorrer este camino de comunión.
CHARIS España: Se habla mucho hoy de “ecumenismo receptivo”. ¿Qué significa en la práctica?
Mariano y Noemí: Es un ecumenismo muy evangélico. No se trata de diluir identidades, sino de ser plenamente uno mismo y, al mismo tiempo, acoger con humildad los dones que el Espíritu ha regalado a los demás. Cada Iglesia y cada comunidad tiene algo que ofrecer y algo que recibir. En este intercambio sincero, todos somos enriquecidos y el Cuerpo de Cristo crece en fidelidad al Evangelio.
CHARIS España: ¿Cuáles serán las principales líneas de trabajo de la Comisión por la Unidad en CHARIS España?
Mariano y Noemí: Queremos avanzar de forma muy concreta en varios ejes:
- Mantener una comunión viva con la Comisión Internacional, compartiendo iniciativas y experiencias que se desarrollan en España.
- Impulsar la formación y la oración por la unidad en encuentros y espacios carismáticos.
- Promover, apoyar, dar a conocer y participar en iniciativas ecuménicas nacionales e internacionales.
- Estar presentes en los encuentros de CHARIS España, como el próximo encuentro nacional en Trillo.
- Cuidar la comunicación y difusión de testimonios y propuestas que despierten el deseo de caminar juntos.
Todo ello sostenido siempre por la oración y el discernimiento comunitario.

A todas las realidades carismáticas
Desde CHARIS España, queremos invitar a todos los hermanos y hermanas de las distintas realidades carismáticas a acoger esta llamada a la unidad con sencillez, fidelidad y alegría. Este camino no se construye solo con iniciativas, sino desde la oración, la conversión del corazón y la escucha del Espíritu Santo, que es quien guía, purifica y sostiene toda verdadera comunión.
Creemos que este tiempo es una verdadera gracia para la Iglesia. Jesús sigue orando al Padre: «Que todos sean uno, para que el mundo crea» (Jn 17,21). Queremos acoger esta oración y dejarnos conducir por el Espíritu, abiertos a los dones que Él ha sembrado en otros, para que juntos demos un testimonio creíble y fecundo del amor del Padre.
Que este camino de comunión fortalezca nuestro testimonio y haga visible al mundo el amor del Padre por todos sus hijos.

