El servicio europeo de comunión Charis (SECC) convocó a todos los equipos de servicio de comunión nacionales y comunidades en Zagreb (Croacia) del 24 al 26 de febrero para seguir orando como un solo pueblo y compartir las obras de Dios a través de todo el continente.
Del equipo de servicio de comunión Charis de España fuimos dos enviados, José Luis y Manuel Maximiliano y allí pudimos ser testigos de que Dios tiene un soplo fuerte y contundente en Europa, moviéndose como quiere, pero hablando en una misma dirección.

El viernes comenzamos con la eucaristía y tuvimos, a la noche, una fuerte oración de arrepentimiento y liberación, donde pasando por cada uno de los pecados, fuimos pidiendo perdón ante Jesús Eucaristía por nuestros pecados, de los líderes actuales y de todo el pueblo carismático en toda nuestra historia. Acabamos la oración con una fuerte alabanza y acción de gracias, y pidiendo a Dios la gracia de sanar nuestra historia como bien sabe Él hacer.
El sábado fuimos acogidos por Josip (representante de jóvenes del SECC) y Cathy (enlace con Charis Internacional) nos compartió sobre el estado de la fase continental del Sínodo de la sinodalidad. También nos presentamos cada uno de los países y compartimos la realidad nacional que tenemos.
Recibimos dos enseñanzas, una sobre la historia de los 72 profetas durante los 40 años de peregrinación por el desierto por parte del pueblo de Israel y también sobre el traspaso de liderazgo entre Moisés y Josué.
A la tarde vivimos intensamente dos momentos, uno fue la oración en lenguas por las naciones donde oramos por cada uno de los países europeos (presentes o no) junto con tiempo de profecías, visiones y palabras. También hicimos oración por los jóvenes, los consagrados y los más mayores. El otro momento fue la oración por los allí presentes, donde, unos por otros, orábamos y profetizábamos pidiendo a Dios que siguiese sosteniendo e impulsando.

El domingo concluíamos compartiendo cómo organizar los servicios nacionales de comunión, las mociones personales y las valoraciones del fin de semana.
Volvemos con el corazón grande, viendo las maravillas de Dios en cada uno y, sobre todo, siendo testigos de que el Espíritu Santo habla con poder y fuerza en nuestro continente.
